miércoles, 20 de mayo de 2015

Willam Shakespeare



William Shakespeare


En la actualidad, el volumen de sus obras completas es tan indispensable como la Biblia en los hogares anglosajones; Hamlet, Otelo o Macbeth se han convertido en símbolos y su autor es un clásico sobre el que corren ríos de tinta. A pesar de ello, William Shakespeare sigue siendo, como hombre, una incógnita.
Grandes lagunas, un ramillete de relatos apócrifos y algunos datos dispersos conforman su biografía. Ni siquiera se sabe con exactitud la fecha de su nacimiento. Esto daría pie en el siglo pasado a una extraña labor de aparente erudición, protagonizada por los "antiestratfordianos", tendente a difundir la maligna sospecha de que las obras de Shakespeare no habían sido escritas por el personaje histórico del mismo nombre, sino por otros a los que sirvió de pantalla. Francis Bacon, Edward de Vere, Walter Raleigh, la reina Isabel I e incluso la misma esposa del bardo, Anne Hathaway, fueron los candidatos propuestos por los especuladores estudiosos a ese ficticio Shakespeare. Según otra teoría, su amigo el dramaturgo Christopher Marlowe habría sido el verdadero autor: no habría muerto a los veintinueve años, en una pelea de taberna como se creía, sino que logró huir al extranjero y desde allí enviaba sus escritos a Shakespeare.
Ciertos aficionados a la criptografía creyeron encontrar, en sus obras, claves que revelaban el nombre de los verdaderos autores. En consonancia con las carátulas teatrales, Shakespeare fue dividido en el Seudo-Shakespeare y en Shakespeare el Bribón. Bajo esta labor de mero entretenimiento alentaba un curioso esnobismo: un hombre de cuna humilde y pocos estudios no podía haber escrito obras de tal grandeza.
Afortunadamente, con el transcurrir de los años, ningún crítico serio, menos dedicado a injuriar que a discernir, más preocupado por el brillo ajeno que por el propio, ha suscrito estas anécdotas ingeniosas. Pero de las muchas refutaciones con que han sido invalidadas, ninguna tan concluyente, aparte de los escasos pero incontrovertibles datos históricos, como el testimonio de la obra misma; porque a través de su estilo y de su talento inconfundibles podemos descubrir al hombre.

Tomado de: http://www.biografiasyvidas.com/monografia/shakespeare/
 

¡Conoce sobre Cervantes y El Quijote de la Mancha!


martes, 19 de mayo de 2015

¡Así escribía Cervantes!




¡Ay! –respondió Sancho, llorando–: no se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía. Mire no sea perezoso, sino levántese desa cama, y vámonos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quizá tras de alguna mata hallaremos a la señora doña Dulcineadesencantada, que no haya más que ver. Si es que se muere de pesar de verse vencido, écheme a mí la culpa, diciendo que por haber yo cinchado mal a Rocinante le derribaron; cuanto más, que vuestra merced habrá visto en sus libros decaballerías ser cosa ordinaria derribarse unos caballeros a otros, y el que es vencido hoy ser vencedor mañana.
–Así es –dijo Sansón–, y el buen Sancho Panza está muy en la verdad destos casos.
–Señores –dijo don Quijote–, vámonos poco a poco, pues ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño: yo fui loco, y ya soy cuerdo; fui don Quijote de la Mancha, y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno. Pueda con vuestrasmercedes mi arrepentimiento y mi verdad volverme a la estimación que de mí se tenía, y prosiga adelante el señor escribano.


Fragmento Final del Quijote de la Mancha
MIguel de Cervantes 

lunes, 18 de mayo de 2015

Historia del Renacimiento.

Te invitamos a ver el siguiente video para que te puedas contextualizar en la época Renacentista.

martes, 12 de mayo de 2015

Literatura del Renacimiento.




Historia de la Literatura.




“Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto” Leonardo Da Vinci

Para los renacentistas era primordial no dejar a un lado lo clásico, pero aún así le dan reformas a muchos aspectos generales entre ellos a la escritura.  Estudiando está literatura encontramos a Miguel de Cervantes Saavedra el hombre pilar de la escritura española hasta los días de hoy, en su caso Cervantes define que escribir “es un proceso de mucha lectura”  ya que su frase muy conocida es “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho” entonces es ahí donde Cervantes muestra que escribir es un proceso de mucha lectura, en esta parte es eficaz su definición, pues una persona que ha leído mucho escribirá muy bien.
Pero no solo encontramos a Cervantes, también a William Shakespeare y Antonio Nebrija, dos escritores renacentistas que se enfocaron asimismo que escribir es el acto de leer bastante. Para Antonio Nebrija ya era más profundo su concepto frente a lo que es escribir, en su libro “Gramática de Lengua española” relata la importancia de la grámatica, pero enfocado que para escribir, se necesita plena parvedad de leer mucho, buscando una mezcla entre la lectura y la gramática. 


Edison Sánchez Enciso.